jueves, 28 de octubre de 2010

Le bon juge (El buen juez)

Uno de los muchos vídeos de gente anónima o muy poco conocida que emitimos en el programa Boing Boing Buddha (2001-2004).

La cancioncilla, que está inacabada (y así se quedará, me temo), la canta Begoña L., que desafina como los ángeles y que, por cierto, también editó el vídeo (aunque no se dedica a eso). Va sobre la familiaridad que algunos tienen con las armas (militares, delincuentes y policías, principalmente). La melodía esconde una cita clara de un pasaje de la Carmen de Bizet. Hacia el final canta una mujer sin ton ni son, como una loca. Es la misma voz que se ríe al principio.

domingo, 24 de octubre de 2010

El círculo vicioso de la tecnocracia (Herbert Marcuse)

Esta ilustración al párrafo de Marcuse también es de Pepe Casals:


Ésta es la forma más pura de servidumbre: existir como instrumento, como cosa. Y este modo de existencia no se anula si la cosa es animada y elige su alimento material e intelectual, si no siente su “ser cosa”, si es una cosa bonita, limpia, móvil. A la inversa, conforme la reificación tiende a hacerse totalitaria gracias a su forma tecnológica, los mismos organizadores y administradores se hacen cada vez más dependientes de la maquinaria que organizan y administran. Y esta dependencia mutua ya no es la relación dialéctica entre señor y siervo, que ha sido rota en la lucha por el reconocimiento mutuo, sino más bien un círculo vicioso que encierra tanto al señor como al esclavo. ¿Mandan los técnicos o su mando le pertenece a otros, que descansan en ellos como sus planificadores y ejecutores?

Herbert Marcuse: El hombre unidimensional, 1954. Trad. de Antonio Elorza.

viernes, 22 de octubre de 2010

Dibujos varios de Pepe Casals






Aquí pueden ver muchos otros trabajos de Pepe:
http://www.pepecasals.com

Y aquí su blog, desde Sao Paulo, Brasil:
Ecléctico, variado y sin sentido.

lunes, 18 de octubre de 2010

Sacha Guitry, retrato de Auguste Rodin

Ceux de chez nous est un film documentaire français de Sacha Guitry réalisé en 1915. Guitry a réuni, « selon ses goûts » les plus grandes personnalités de son temps. Il les filme « dans leurs attitudes les plus familières, c'est-à-dire au travail, chaque fois que cela fut possible ».
Guitry explica, entre otras cosas, que Rodin creía que le apuntaban con una cámara de fotos. (El movimiento de la cámara cuando se acerca a las manos de bronce y a Guitry me parece estupendo).

jueves, 14 de octubre de 2010

Four Lions


WEB OFICIAL.
Más información en FOUR LIONS/WARP FILMS.
Dirigida por Christopher Morris. Escrita por Jesse Armstrong, Sam Bain, Simon Blackwell y Christopher Morris.

martes, 12 de octubre de 2010

Locura del mundo. Tertulia Política del Ateneo de Madrid.

El anfitrión de las tertulias es Agustín García Calvo.
Recordáis que en estos combates que nos traíamos a propósito de la intervención de los entes ideales –inexistentes- en la Realidad, en la existencia, habíamos venido también a parar al caso de la locura, de las diferentes formas de locura que la Medicina, la Sociedad, tienen organizadas más o menos, dudosamente, y nos surgía esto de que sea muy rara vez que los que reflexionan o entienden acerca de esa especie de trastornos no paren mientes, o apenas, a reconocer ahí la locura del Mundo, la locura de la Realidad.
De eso habíamos empezao a ver algunos ejemplos, pero ahora quiero que me ayudéis a sacar más, os propondré algunos, para ver en qué sentido se dice esto, hasta qué punto es evidente la condición de loco, trastornado, esquizofrénico, paranoico, que podemos con alguna buena razón atribuirle al Mundo normal, en primer lugar a la Sociedad humana normal. Esto yo creo que está a la mano de... a la mano de cualquiera reconocerlo. Por ejemplo una característica de la manía de muchos enfermos es la manía de la ordenación, de la acumulación y la ordenación. Una manía que evidentemente nace como una defensa contra la amenaza de lo caótico, de lo desordenado, que a la propia enfermedad, al propio trastorno, le está amenazando por sí mismo ¿no?, entonces es frecuente encontrar esta defensa, caer en la manía de la acumulación y de la ordenación.
Una amiga... una amiga nuestra por ejemplo, no muy loca, no muy clasificada como loca, se dedicaba en su casita a acumular periódicos en pilas, uno detrás de otro, quitarles el polvo, hasta el punto de que la casa empezaba a llenársele completamente de los periódicos acumulados. Pero lo encontráis también, de maneras mucho más habituales, en vagabundos y especialmente vagabundas, en los cuales reconocéis esta misma manía de la acumulación y del orden. Es ya casi una estampa típica de las metrópolis de este Mundo Desarrollado el encontrar a una mujer, una viejecilla, que va arrastrando su carricoche en el que acumula unos y otros enseres, o simplemente chismes, que para el que lo ve desde fuera no tienen ninguna utilidad posible, pero que evidentemente para ella lo tienen, y, más que utilidad, una necesidad ¿no?
Bueno, pues es un ejemplo trivial, pero ¿quién no es capaz de reconocer en eso la locura del Mundo?, porque después de todo, esa manía de la ordenación, esa Fe en que las cosas se pueden acumular por un lado, acumular de más en más, y al mismo tiempo ordenarlas, organizarlas, es la que justamente rige en nuestras Istituciones: la burocracia. Evidentemente hay una Fe en que se puede ordenar la Sociedad, se la puede hacer marchar recta y bien, a fuerza de órdenes, disposiciones, publicaciones de libros encargados de contribuir a esta ordenación. El resultado por supuesto es, como en el caso de los otros locos personales, es el caos propiamente dicho que conocemos, que es el caos de la burocracia, el caos de la producción acumulativa, pero siempre regida por esta manía: la manía de la ordenación: la Fe en que se puede ordenar.
Y en este caso, como en todos los demás que se nos ocurra, lo notable es que la población, las personas en general, se toman esto como si fuera natural o inevitable. No se exige tal vez hacer en voz alta una profesión de Fe en la ordenación, pero se callan, nos callamos, y seguimos tirando debajo de esto, y desde luego volverse a reconocer la condición de enloquecimiento, la condición paranoica de esta Fe en el orden, es una cosa que generalmente no se le ocurre a nadie.
Una cosa muy típica de las manías, paranoias más o menos esquizofrénicas, es que el enfermo, delante de la televisión sobre todo, se cree que le están hablando a él, que los que salen en la televisión le están hablando a él, se dirigen a él personalmente. Se dirigen a él personalmente, le comunican mensajes, en ocasiones le comunican amenaza de fusilamiento a la mañana siguiente, o cualquier cosa por el estilo -casos con los cuales me encontré también una y otra vez- ¿no?
Y esto se les deja, se les atribuye a los enfermos reconocidos, pero vamos, no hace falta mucho para darse cuenta de qué se trata. Para fijarse un poco en los televidentes normales, los corrientes, su atención a aquello, están viendo el Mundo, están viendo la Realidad, pero un loco ve la Realidad siempre, el loco está en principio convencido de que lo que él está viendo es todo ello real, que en esas imágenes del esquizofrénico con sus amenazas de muerte y cosas así, pues vamos, cree firmemente, igual que los televidentes normales.
Los televidentes normales se creen todo eso, que están viendo la Realidad, y además es verdad que la televisión se dirige a uno, al que la está viendo, personalmente. La televisión se dirige a él personalmente, porque para eso es un istrumento surgido en un mundo cuyo primer artículo de Fe es la creencia en que cada uno es cada uno; cada uno sabe lo que hace, lo que quiere, lo que ve, lo que desea, por tanto sólo... sólo fundándose en esa Fe en lo personal, puede tener sentido la invasión y el poder de los Medios, como la televisión y demás. De manera que es cierto que la televisión le está hablando al televidente, se está dirigiendo a él, le está informando y formando, sin ninguna diferencia sustancial con respecto a los casos reconocidos de la locura.
¿Qué más? Ahora os pediré enseguida que me saquéis algún otro ejemplo que se os venga a las mientes.
Bueno, veamos la locura de amor, un caso típico -más bien locura de amor femenina, pero no exclusivamente-. No sé si os he contao un caso de hace años, de una ligada con uno durante algún tiempo en una relación de amor, en la que se dio que ella, como venganza -por sentir de alguna manera el desprecio del otro- tomó medidas terroríficas, de las que una mujer puede tomar para con un hombre corriente, hasta el punto de que este hombre pues perdía el sueño, no dormía días y días, se consumía; se consumía de no poder hacer nada, pero precisamente cuanto más sufría -como suele suceder en la locura de amor- más encadenado estaba, como se dice bien en muchos de los versos de Catulo [] estos crímenes, estas venganzas de la mujer, naturalmente hacen despreciarla más, pero a m a r l a m á s cada vez, es decir, prenderse más en las... en las cadenas. Llega hasta el punto de que en el caso que os refiero, pues esta muchacha, que naturalmente seguía [] que quería... que lo quería a él mucho, lo estimaba y lo cuidaba, llegaba a acompañarlo al psiquiatra, lo llevaba al psiquiatra -a él, por lo de la falta de sueño- para que le recetara pues o medicamentos o medios con los que aquel desastre se pudiera... se pudiera remediar. Lo seguía matando, pero lo llevaba al psiquiatra.
Bueno, pues ahí tenéis un caso, yo creo, que aunque un poco extremo, bastante típico de lo que podemos llamar 'locura de amor'. Generalmente, los que caen en esto no llegan a estar catalogados -en casos sí-. En casos sí. En casos así esta locura de amor viene a dar en esquizofrenias típicas, pero vamos, no siempre.
Bueno, lo importante o lo que nos toca es que ¿dónde podéis mejor reconocer esa coexistencia del cuidado amoroso y de la ejecución -la ejecución de muerte sobre la misma persona- que en nuestra Sociedad? ¿Dónde podéis reconocer esa locura mejor que, por ejemplo en la campaña contra el tabaco? ¿Qué mejor?, ahí tenéis el caso de que las mismas Istituciones, el Estado por ejemplo -el Estado con el Capital- que efectivamente nos está matando directamente por medio de la producción de automóviles y de todo lo demás, y una Administración de Muerte -muchas veces en el sentido más literal-, y al mismo tiempo nos cuida, cuida de nuestra salud, por ejemplo eso, con la campaña antitabaco. Cuida de nuestra salud amorosamente y otra vez más, pues resulta que las poblaciones en general, pues se toman esto como si no fuera nada contradictorio, como si fuera lo que pasa ¿no?, lo que nos ha tocao, y no se paran a pensar en el grado de esquizofrenia, de locura, que está rigiendo a estas Istituciones que nos rigen. Es otra vez lo mismo, naturalmente los individuos de las poblaciones tiene cada uno -como dicen- su vida, se las arregla él como puede, esa es la de la creencia, y eso es lo que el Régimen desea, que cada uno es cada uno, y por tanto no tiene de ordinario ocasión de pararse a ver, a sentir, la locura del Mundo en el que está metido.
Bueno, yo por mi parte os seguiría contando casos semejantes, pero os doy un momento la voz, porque sin duda a alguno de vosotros os ha venido algún otro tipo de locura del Régimen, locura de la Sociedad, que será útil a nuestro propósito. De manera que, venga, sin esperar mucho, ¿qué más casos se os ocurren?
- Bueno, locura es ir la mayoría a la misma hora al mismo sitio, a la misma ciudad. Por ejemplo ir a trabajar, pero es una locura que al mismo tiempo, prácticamente a la misma hora, la mayoría tenga que ir, tenga que fichar al mismo tiempo, tenga que utilizar los medios de trasporte.
AGC - Sí. Es importante que partamos de cosas que la Medicina y la Sociedad reconocen como enfermedades de la persona, para que demos el salto. Efectivamente, no... no está lejos de ahí el podernos encontrar enfermos de... enfermos del cumplimiento del orden, enfermos de la obediencia rigurosa, que efectivamente se pasan, en ocasiones se han pasado un poco, se han vuelto por ejemplo creyentes en una Fe que les impone una moral rígida, mucho más rígida que la que reina en la población... sobre la población en general (esto lo conocéis bien, este tipo de locura, por exaltación de la Fe y por enrigidecimiento de la moral hasta extremos que ya la Medicina tiene que reconocer como anomalías). Efectivamente, basta volverse a lo que tú has presentado. Eso no parece una locura, no se toma como locura. No hay en este caso una proclamación de Fe ferviente en el orden moral que rige esto, pero se acepta, se acepta callando, y evidentemente al Estado y al Capital le basta, le basta con eso ¿no?, y no tiene por qué molestarse en hacer declaraciones personales respecto a la Fe enloquecida o la Moral enloquecida de uno u otro enfermo ¿no?, como se dan. Más, más casos.
- Sí, Agustín. Estaba pensando yo si no se podría asociar a esto que sacaba Carmen con las labores del campo, casi ya se podía decir de antaño, porque hoy en día ya son de otra manera, con máquinas y demás. Pero no sé, pensar, por ejemplo, en la época de la vendimia, ¡todo el mundo a vendimiar! ¿no? ¿También se podría ver eso como una locura?, o quizá se pueda aceptar como algo más...
AGC - Bueno, pero es el mismo caso. Ella no ha distinguido en una clase de trabajo u otros.
- ... aunque sea a una escala más agradable.
AGC - ¿Eh?
- Aunque resulte más agradable, por decirlo de alguna forma.
AGC - Sí, sí. Vamos, es una clase de trabajo, evidentemente es una locura. Vamos, yo recuerdo también en el antiguo Régimen, me recuerdo especialmente la siega, lo que quería decir 'la siega', estaban costreñidos por espacios de tiempo lo bastante breves, aunque la cosecha no fuera muy grande, para que tuvieran que acelerar, pasarse noches levantándose a las tres de la mañana, sin dormir apenas durante el día, sudando, adelgazando, consumiéndose, también las chicas, también las chicas de la casa, mujeres participando en la siega ¿no? Es, sí, la locura del trabajo. Claro, no es un caso muy separado. Más, que se os ocurran. Más, que revelen, que los encuentre uno de primeras, así de una manera impresionante, en enfermos y que puedan sin más trasladarse al reconocimiento de la locura general, que es de lo que aquí se está tratando.
- Ir al colegio.
AGC - A ver.
- Ir al colegio, o ir a la Universidad, o ir a cualquier sitio donde tengan que recibir istrucción.
AGC - Sí. ¿Cómo encuentras eso en forma de enfermedad personal?, que es lo primero.
- Pues ir a un sitio donde me obligan a ir a escuchar lo que no entiendo y soportar la tiranía o la dictadura de mis compañeros y del profesor.
AGC - Sí. Bueno, yendo al caso personal, la verdad es que en general, entre los enfermos, hay de lo uno y de lo otro. La mayoría son díscolos -yo creo-, la mayoría son díscolos, es decir que más bien tienden a hacerse el sordo respecto a las istrucciones y las informaciones que les puedan llover. Evidentemente, luego hay, sí (se ve en el caso de no propiamente locos sino pues deficientes, gente con síndrome de Down, cosas por el estilo), que, como rebelación contra eso, se vuelven sumamente obedientes; se vuelven sumamente obedientes, se exagera la obediencia, el sometimiento, se creen lo que el istructor o el psiquiatra les dice, pero a pie juntillas, como nadie se lo creería. Estos casos se dan... se dan también si incluimos estos tipos... estos tipos de trastorno o de locura ¿no? Nada más tenemos que levantar la mirada para reconocerlos -como tú has hecho- en la normalidad; en la normalidad: la istrucción. Y la manera en que la istrucción o educación se toma por parte de las autoridades, por parte de los padres, y por parte -al menos en parte- de los asistentes, de los pobres niños (por la manera en que se toma, como si fuera efectivamente la normalidad). Todo esto está justificado porque 'tienes que hacerte un hombre', y es el tema del "no, no puedes quedarte en niño, tienes que hacerte un hombre, o por lo menos una mujer, el día de mañana". Y entonces, ésta... esta especie de justificación por el Futuro es algo que tendremos que aprender a reconocer una y otra vez en la locura normal.
Todo esto tiene mucho que ver con el artículo de T.W. Adorno titulado: "Opinión, demencia y sociedad".
Pueden leer muchas de las tertulias aquí. (La ortografía de las trascripciones responde a la voluntad de AGC y a su justificada guerra contra la pronunciación pedante de los locutores y locutrices de los telediarios).

domingo, 10 de octubre de 2010

Bruto de la película "Mobile"


Esto lo grabamos en el año 2000 los mismos que hacíamos Gabinete de Crisis. La actriz principal era Begoña Lozano, luego lo fue Natacha Bengtson, rodeadas de pulpos, cangrejos ermitaños y falso caviar.

viernes, 8 de octubre de 2010

Marionetas de guante de Paul Klee



En 1916, Paul Klee empezó a fabricar marionetas para su hijo de nueve años. Con el tiempo llegaron a ser unas 50 piezas, con su teatrillo y decorados, hechas con objetos de todo tipo que se iba encontrando (conchas, botones, corchos, etc.), y vestidas con restos de telas que Klee o su mujer cosían.





miércoles, 6 de octubre de 2010

Souvenirs de Londres (Lady Di, Bob Wilson y Jackson Pollock en el Hyde Park)

(Agosto de 2010).

En la Serpentine Gallery había una exposición que me pareció detestable.

Juegue a ser J. Pollock con el juego de Milton Manetas.

Ironías del destino, como dicen.


Pollock se mató en un accidente de automóvil, como muchos de ustedes ya sabrán.


Confieso que no siento ninguna simpatía por el (famoso) Sr. Bob Wilson.

Esto tampoco era un museo.

La decoración de las vallas del parque tenía cierta gracia.

domingo, 3 de octubre de 2010

La pesadilla del Papiliofóbico

Es decir, del que tiene miedo de las mariposas y de otros bichos similares.

"Tienes que ir con cuidado de no tragártelas."