domingo 22 de noviembre de 2009

Más dibujos huérfanos del niño Sabaté



viernes 20 de noviembre de 2009

El problema de la felicidad del idiota

(Tertulia política del Ateneo de Madrid, 11 de noviembre de 2009. Fragmento).

(...)

Es un viejo problema que alguna otra vez, ya en sesiones muy lejanas, hemos sacado aquí, que es el de la felicidad del idiota. Supongo que a todos os suena, porque cualquiera de niño, de muchacho, o más tarde, se ha planteado el problema, o se le ha planteado el problema de la felicidad del idiota. La felicidad del idiota evidentemente, eso es con lo que el Poder cuenta; cuenta con la idiocia de Uno, de la Mayoría de Unos, de la Mayoría de Uno Mismo. Cuenta con eso: la idiocia, el no darse cuenta, que es lo mismo que el creérselo, el tragarse lo que está mandado.... Con eso se cuenta, y efectivamente todos esos que cuando ven la sonrisa de felicidad en la pantalla televisiva a su vez se sonríen y no hacen ningún gesto de asco ni nada por el estilo, se sonríen, lo admiten, como si estuviéramos en casa y todos más o menos a gusto los unos con los otros, esa idiocia, esa idiotez mayoritaria de las poblaciones y mayoritaria del Alma de cada uno, es lo que se requiere para el caso, con lo que el Poder cuenta, contra lo que aquí estamos hablando.

El problema a cualquier niño, a cualquiera de vosotros, seguramente se os ha planteado así, como una elección; como una elección: ser idiota, pero feliz por ello mismo; ser feliz, pero idiota, no importa, ¿no? Esta es la elección, que seguramente a cualquiera de una manera más o menos oscura se os ha planteado, ¿no? Pues planteárosla ahora, porque tendréis que ayudarme a seguir dejándonos hablar dentro de un poco, cuando os pase la voz. Preguntaos pues qué es lo que cada uno de vosotros ha elegido y elige: ser feliz (lo cual requiere ser idiota, tragárselo, creérselo, porque si no, no hay manera), o lo contrario, o darse cuenta, como aquí intentamos, dejar que la lengua que no es de nadie hable por nosotros y descubra la mentira fundamental en que estamos metidos, y con eso naturalmente privarse de cualesquiera ilusiones que pudiera tener acerca de felicidad o algo por el estilo. Lo que no hay es casamiento, no hay compatibilidad entre lo uno y lo otro; eso supongo que lo veis lo bastante claro.

La cuestión de la elección de la felicidad del idiota (a su vez a cualquiera de vosotros ya se os ha ocurrido), hace surgir esta otra pregunta, que es ¿quién es el que elige, en ese trance? ¿Quién es el que elige? Porque está claro que si el que elige es el idiota que soy (si queréis la parte de mí que es personal, y por tanto idiótica; privada, y por tanto idiota en cualquier otro sentido), si el que elige es ése, ¿qué va a elegir?; ése ¿qué va a decir? Cualquier televidente contento que contempla la felicidad de otros y está dispuesto a asimilarla a su propia vida, ¿qué va a responder? Va a responder “¿quién me va a mí a quitar el derecho de ser idiota, de no querer enterarme? ¿Quién me va a quitar a mí el derecho de no querer enterarme? ¿Para qué coños voy a tenerme que enterar de nada? ¿Quién se está metiendo conmigo?”. Eso es la respuesta de la parte idiótica de cada uno: “¿quién se mete conmigo a revolverme los trapos, cuando yo estoy tan contento?”. ¿Qué va a elegir? ¿Qué va a elegir ése nada más que eso?: “¿Quién me va a quitar a mí el derecho de ser idiota, si siendo idiota estoy tan contento como estoy? ¿Eh?”. Esta es la cuestión. Y si alguno de vosotros nota que en su propio interior esto le resuena en parte, pues no está mal, estará camino de intentar lo que aquí intentamos cada día: descubrir que no estamos bien hechos, que estamos partidos y torcidos, y que uno no es uno, y que por tanto en uno cabe eso mismo, y a eso mismo se contente. Sin que por otra parte eso sea todo lo que es uno, porque desde luego, si no es ése el que responde, pues la respuesta ya no está tan clara: hay por otra parte, en cualquiera de nosotros, algo que dice “no puedo; no puedo elegir la felicidad; no puedo elegir la felicidad”. Eso es una condena a algo que a esa partecilla que nos queda de pueblo vivo le repugna, no puede admitir eso: “con eso estoy condenando las posibilidades de dar con algo que no sea esta Realidad que me venden, descubrir en algo la mentira sobre la que me hacen vivir”. Es ése el problema, la cuestión de quién-es-el-que-elige, que está inevitablemente enredada con la primera. Sobre eso, aunque no os pida todavía que corra la palabra, entre otros, es lo que os estoy preguntando desde ahora, y cómo lo sentís cada uno de vosotros.

(...)
Todos los miércoles a las 20:30 horas.
Tertulia Política con Agustín García Calvo en el Ateneo de Madrid
C/ Prado, 21
28014 Madrid
Editorial Lucina

***
Debemos la cuidadosa y puntual transcripción de las tertulias del Ateneo a la amabilidad de Teresa Rodríguez Vázquez y Javier Hebrero. Gracias de nuevo desde aquí.
Félix

Sentimientos


Montaje científico-sentimental para Gabinete de Crisis 6.

Se lo pueden bajar aquí y hacer con él lo que quieran.
Moving Image Archive > Open Source Movies > Feelings
http://www.archive.org/details/Feelings_843

lunes 16 de noviembre de 2009

Productos de la civilización perfeccionada. (Chamfort).

Pregunta:

¿Por qué ya no publicáis?

Algunas respuestas:

Porque el público me parece que posee el colmo del mal gusto y el afán por la denigración.
Porque un hombre razonable no debe actuar sin motivo y un éxito no me procuraría ningún placer, mientras que un fracaso tal vez me causaría demasiada pena.
Porque no debo turbar mi reposo y la compañía pretende que haya que divertirla.
Porque se me insta a trabajar por la misma razón que cuando nos asomamos a la ventana deseamos ver pasar por las calles a los monos y a los domadores de osos.
Porque temo morir sin haber vivido.
Porque deseo trabajar y los éxitos hacen perder el tiempo.
Porque jamás, como dijo Bacon, han ido juntas la gloria y el reposo.
Porque el público no se interesa más que por los éxitos que no aprecia.
Porque soy de los que no quieren agradar más que a quienes me parece.
Porque cuanto más se desvanece mi cartel literario, más feliz me siento.

***


(Algunas máximas y aforismos de Chamfort)

Existen siglos en que la opinión pública es la peor de la opiniones.

Es preciso convenir que para ser dichoso viviendo en el mundo es necesario paralizar completamente aspectos del alma.

Hay tonterías bien presentadas, igual que hay tontos muy bien vestidos.

En amor todo es verdadero, todo es falso; y es la única cosa sobre la cual uno no puede decir nada absurdo.

Un hombre enamorado es alguien que quiere ser más amable de lo que puede: he aquí por qué todos los enamorados resultan ridículos.

La esperanza no es más que un charlatán que nos engaña sin tregua: la felicidad no empieza para mí sino cuando la he perdido. Yo pondría de buen grado a la puerta del paraíso el verso que Dante colocó sobre la del infierno:
Lasciate ogni Speranza, voi ch'entrate.

No es cierto (como dijo Rousseau siguiendo a Plutarco) que cuanto más se reflexione menos se sienta; pero sí lo es que cuanto más se juzga menos se ama. Contados hombres os ponen en la alternativa de hacer una excepción a esta regla.

Las obras que un autor realiza por placer son con frecuencia las mejores, como los hijos del amor suelen ser los más bellos.

Existe una especie de placer conectado al valor, que se sitúa al margen de la fortuna. Despreciar el dinero equivale a destronar a un rey. Y tiene su sabor.

Cuando se sostiene que las personas menos sensibles son, mirándolo bien, las más felices, me viene a la memoria aquel precepto indio: “Es preferible estar sentado que de pie, tumbado que sentado; pero estar muerto es preferible a todo”.

Nicolás Sèbastien Roch, Chamfort (1741- 1794): Máximas y pensamientos, caracteres y anécdotas. Aguilar, Madrid 1989.

domingo 15 de noviembre de 2009

Tres fotografías huérfanas de la misma mujer con diferentes edades


Tres fotografías huérfanas compradas en los Encantes Viejos (Encants Vells) de Barcelona.

Pedrito tocando "Los Payasos" de Kabalevsky (Halloween)


Pedrito (disfrazado de Amy Winehouse) tocando "Los Payasos" de Kabalevsky. Vídeo grabado por su madre, Andrea Pérez-Hita.

viernes 6 de noviembre de 2009

"Todas las pistolas son de juguete, ..."




Simon jugando con un fusil montable de madera.

lunes 2 de noviembre de 2009

Juan de Mairena: sentencias, donaires, apuntes y recuerdos de un profesor apócrifo (1936)

Que el ser y el pensar no coinciden ni por casualidad es una afirmación demasiado rotunda, que nosotros no haremos nunca. Sospechamos que no coinciden, que pueden no coincidir, que no hay muchas probabilidades de que coincidan. Y esto, en cierto modo nos consuela. Porque - todo hay que decirlo - nuestro pensamiento es triste. Y lo sería mucho más si fuera acompañado de nuestra fe, si tuviera nuestra más íntima adhesión. Eso, ¡nunca!

Antonio Machado: Juan de Mairena: sentencias, donaires, apuntes y recuerdos de un profesor apócrifo (1936). Alianza Editorial, Madrid 1993. (pág. 295).

viernes 30 de octubre de 2009

Riéndonos del plasta de Zafón

"Literalmente. (Sic.)"


A ver si cunde el ejemplo de este tipo de crítica risueña, clara y expeditiva. ¡Cuánto tiempo, trabajo, dinero y estupidez nos ahorraríamos todos! Felicidades a sus autores.
(Conozco este vídeo, como otras cosas, gracias a especies de despieces y les recomiendo un paseo por su curiosísimo blog).

martes 27 de octubre de 2009

Meditaciones metafísicas

“Y como recordaba que había hecho uso de los sentidos antes que de la razón, y reconocía que las ideas que formaba por mí mismo no eran tan explícitas como las que recibía por medio de los sentidos, y hasta las más veces estaban compuestas de varias partes tomadas de las ideas sensibles, todo esto era bastante para persuadirme de que no había en mi espíritu idea alguna que no hubiera pasado antes por mis sentidos. Tampoco me faltaban razones para creer que este cuerpo que, por cierto particular derecho, llamaba mío, me pertenecía más propia y estrictamente que otro cualquiera; nunca podía separarme de él como de otros cuerpos; y en él y por él sentía yo todos mis apetitos y afecciones; y los sentimientos de placer y dolor sentíalos yo en sus partes, no en las de otros cuerpos separados de él. Pero cuando examinaba por qué al sentimiento de dolor sigue en el espíritu la tristeza y al de placer la alegría, o bien por qué una cierta emoción del estómago, llamada hambre, nos produce ganas de comer, y la sequedad de la garganta nos da ganas de beber, no podía dar razón alguna de esta correspondencia, sino que la naturaleza me enseñaba que esto es así; pues no hay ciertamente ninguna afinidad ni relación, por lo menos al alcance de mi inteligencia, entre esa emoción del estómago y el pensamiento de tristeza que ese sentimiento produce en el espíritu. Y, de la misma manera, parecíame que la naturaleza me había enseñado todas las demás cosas que juzgaba acerca de los objetos de los sentidos, porque notaba que los juicios que solía hacer de esos objetos formábanse en mí sin darme tiempo de pensar y considerar las razones que pudieran obligarme a hacerlos.

Pero después varias experiencias vinieron a echar por tierra el crédito que a mis sentidos había yo concedido. Pues varias veces he observado que una torre que de lejos me parecía redonda, de cerca la veía cuadrada, y que estatuas colosales levantadas en lo más alto de esas torres, me parecían, vistas desde abajo, pequeñas figuras; y así, en muchas otras ocasiones he encontrado erróneos los juicios fundados sobre los sentidos externos; y no sólo sobre los externos, sino aun sobre los internos; pues ¿hay nada más íntimo o interior que el dolor?; y, sin embargo, hace tiempo supe, por ciertas personas a quienes habían cortado brazos o piernas que, a veces, parecíales sentir dolor en las partes que ya no tenían. Esto me hizo pensar que nunca podría estar seguro por completo de tener malo algún miembro, porque sintiese dolores en él. Y a estas razones para dudar, añadí después otras dos muy generales: la primera, que todo lo que he sentido despierto he podido también creer alguna vez que lo sentí estando dormido; (...); la segunda razón es que, no conociendo aún al autor de mi ser, o fingiendo que no lo conocía, no veía nada que pudiera oponerse a que me hubiese hecho, por naturaleza, de modo tal que me engañase aun en las cosas que me parecían más verdaderas.”

René Descartes (1596 – 1650): Meditaciones metafísicas, (Meditación Sexta) . Espasa-Calpe, Madrid 1986. Edición de Manuel García Morente, págs. 170-171.

sábado 24 de octubre de 2009

"Aurelio" de Joan Altés


Escultura de Joan Altés titulada Aurelio, con una de las pistolas-mando apuntando a su cabeza.

AQUÍ puede verse nuestra cabaña con bastante detalle.

jueves 22 de octubre de 2009

La originalidad, asunto de estómago.

"Plagiario es aquél que ha digerido mal la sustancia de otros: devuelve los trozos reconocibles.
La originalidad, asunto de estómago.
No hay escritores originales, porque aquellos que merecerían ese nombre son desconocidos, e incluso inconocibles.
Pero los hay que tienen pinta de serlo."
(Paul Valéry, Tel quel. Gallimard, p.332. Traducción provisional).

miércoles 21 de octubre de 2009

Rick Prelinger Online Archives, Creativity & Serendipity

Rick Prelinger Online Archives, Creativity & Serendipity

INTERVIEW WITH RICK PRELINGER for Steal This Film.

Aquí está subtitulado al castellano.

lunes 19 de octubre de 2009

Algunos cadáveres exquisitos de la freakmachine.co.uk



Dibujos hechos a tres manos (o ratones).
Donde no llegaría nunca la imaginación de uno solo, a veces llega el azar de dos o tres.
Aquí todos:
http://www.freakmachine.co.uk/gallery.asp

miércoles 14 de octubre de 2009

La tumba de Karl Marx


Foto de la tumba de Carlos Marx tomada por mi hermana Andrea este verano.
Vea algunos vídeos suyos aquí:
http://www.youtube.com/theattenboroughs

lunes 12 de octubre de 2009

Sobre el contenido del trabajo (R. S. Ferlosio)

“Pero si nada hay más dudoso y más necesitado de revisión que el contenido del trabajo, que la diversa naturaleza de los distintos objetos producidos bajo el triunfante imperio universal del liberal-capitalismo, nadie es más sospechoso que el que incondicionalmente lo proclama como una bendición. Si en el mundo del despilfarro, de la constantemente renovada producción de armamentos, de formas de riqueza cada vez más aterradoramente redundantes, en cuanto cada vez más incapaces de auténtico socorro a la necesidad, se ensalza el trabajo en sí mismo y por sí mismo, o sea bajo su forma intransitiva, se acalla precisamente la pregunta más importante que habría que hacer una vez y otra vez sobre el trabajo: ¿Para qué? Es cierto que esta pregunta ya está cotidianamente amordazada por la perentoriedad inaplazable del afán de cada día, y millones de humanos tienen que aceptar sin más preguntas indistintamente el puesto, tanto si es para hacer unos zapatos, una ametralladora, una manta, una guitarra o un sofisticadísimo aparejo de alpinista para que alguien se autorealice en una cima pirenaica o precipite de la granítica pared para esparcir sus sesos al fondo del abismo.”

Rafael Sánchez Ferlosio: Las cajas vacías, en Ensayos y artículos, Ed. Destino, págs. 68-69.

Caja de cerillas

miércoles 7 de octubre de 2009

Obras de Lucía Coco Pino en Bilbao (viernes y sábado)


A quien ande por Bilbao le recomiendo que se dé un paseo a ver las cosas que ha hecho Lucía para esta muestra. Será en:

Larraskitu.
Carretera de Recalde Larraskitu 33, 4º C
48002 Bilbao
(puerta de metal roja)
junto al parque Eskurze

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Para los que no podamos ir hay algunas fotos y vídeos y músicas en
http://luciacocopino.blogspot.com
http://www.flickr.com/photos/lucia_coco_pino

domingo 4 de octubre de 2009

Prueba con un falso Christo... y Jeanne-Claude más bello que los auténticos

Pulse aquí. (Músicas de Sufjan Stevens y Taraf de Haïdouks ... hasta que las quiten).




A PROPÓSITO DE UN DOCUMENTAL SOBRE CHRISTO Y JEANNE-CLAUDE:

Es de extrañar - y también de lamentar - que CHRISTO y JEANNE-CLAUDE no presten más atención y den más importancia a lo que en la entrevista llamábamos "envoltorios casuales". Es decir, eso de diferenciar tan claramente lo que ellos han venido haciendo durante todos estos años empecinadamente (lo que ellos definen como "obras de arte creadoras de alegría y belleza") de lo que hacen los restauradores de una fachada antes de ponerse a trabajar, eso es como no reconocer a los hijos ilegítimos; y está feo. Que CH. y J-C. menosprecien las cualidades estéticas de esos envoltorios casuales y prácticos cuando han sido ellos los artistas que más han insistido en esa "dimensión" del ocultamiento temporal, y en esa otra de las telas moviéndose con el viento; decir simplemente que eso "no es muy bello" significa, a mi modo de ver, que no han sabido o no han querido asimilar una de las consecuencias más obvias de lo que hacen; dicho de otro modo: no han sido consecuentes.

Además, si como dicen ellos sus obras no tienen ninguna intención, ninguna más que la de ser obras de arte (aunque, bien mirado, quizá sea imposible escapar a la intencionalidad, ya que no tener intención es ya tener una, a saber, la de no querer tenerla); si CH. y J-C. dicen no crear mensajes ni símbolos (con lo que estamos un poco en las mismas, porque para al hombre todo significa y, por tanto, todo simboliza), ¿qué menos intencionado, y falto de significado, que los envoltorios casuales hechos por obreros a quienes muy difícilmente se les ocurrirá contemplarlos como algo estéticamente atractivo? (Bien pensado, quizá sí se les ocurra). Y si se trata del carácter efímero de la obra, ¿qué mejor y más poético que no saber cuándo van a retirar el envoltorio de nuevo?, ¿qué más romántico que vivir en la maravillosa incertidumbre de si nos vamos a tropezar con ello alguna otra vez en nuestra vida?

Al poco tiempo de la visita de e CH. y J-C. a Barcelona, preguntamos a otro artista conocido, Michelangelo Pistoletto, su opinión acerca de la obra de los famosos empaquetadores del Reichstag, a lo que nos contestó: "Yo hablaré de Cristo, pero del de hace dos mil años. Cristo era un gran artista, un artista que creó un pensamiento. No se dijo que era un artista por sólo hacer paquetes o hacer objetos, sino por crear un pensamiento. El artista puede ser también un visionario para los demás, no sólo para sí mismo."

Creo que será bueno acabar recordando a Degas:
<< Las dos grandes ideas de Degas respecto a las relaciones del Estado con la Bellas Artes eran: primero, dedicar el presupuesto de Bellas Artes a la Beneficencia, en lugar de llenar de estorbos las plazas públicas y los museos de provincias con encargos a los artistas.
Luego, excluir a los de la Escuela Politécnica en el Premio de Roma. >>

Paul Valéry: Piezas sobre Arte. ("Recuerdos de Degas del Sr. Ernest Rouart"). Visor, Barcelona, p.78.

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(texto publicado en MANIA, revista de Filosofía y Estética de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Barcelona).

miércoles 30 de septiembre de 2009

El abrigo de los pobres (torcido) y Arnold Hauser

Otras fotos de lo que había en la cabaña.


Sobre la figura del artista:
“La mayoría de los artistas de principios del Renacimiento son todavía gente humilde; todavía figuran durante mucho tiempo como artesanos mejores y apenas se diferencian de los maestros pequeño-burgueses y de los oficiales de los gremios. (...). En las biografías de artistas de la época muchas veces se exagera aún la humildad del origen, lo cual es signo de que las circunstancias han cambiado, de que el origen humilde no reduce en modo alguno el prestigio de un hombre famoso. Mas el ascenso social de los artistas transcurre de una manera muy lenta, pese a la aparente falta de prejuicios y a la fama incomparable de un Miguel Ángel, a la vida principesca de un Rafael o de un Tiziano. La mayoría de los artistas llevan todavía en el siglo XVI una existencia modesta, aunque no puede hablarse ya de ninguna miseria de los artistas, como ocurría cien años antes.” (p. 263.).

...

“Su lucha por el éxito está tan llena de envidia, celos y resentimiento contra rivales, críticos y adversarios, como determinada por el afán de simpatía, solidaridad y conformidad con todos los demás. Desde el romanticismo es la persona asocial sin más, con su subjetividad, su aislamiento patológico, su falta de función pública y su alienación fatal, el prototipo del supuesto privilegiado, con derecho a llevar una especie de existencia extraterritorial en la sociedad moderna.” (p. 396).

Arnold Hauser: Sociología del Arte. Arte y clases sociales. Ed. Labor, Barcelona 1983. Trad. de Vicente Romano Villalba.


AQUÍ puede verse casi todo con bastante detalle.

viernes 25 de septiembre de 2009

Dibujos de Tomás Odión



Les vrais parties du style sont: les manies, la volonté, la necessité, les oublies, les espédients, le hasard, les réminiscences. (Paul Valéry, Tel quel).

Traducción provisional.
Las verdaderas partes del estilo son: las manías, la voluntad, la necesidad, los olvidos, la oportunidad, el azar, las reminiscencias.